Como reza el dicho: “Año nuevo, vida nueva”  y que mejor forma de hacerlo que  llenando de amor y sabor el 2018.  Por eso, hoy en nuestro blog Dan te recomendamos varias formas de hacerlo para que este nuevo año este cargado de metas y logros que te acerquen cada vez más a la felicidad y la satisfacción.

 


Mucho se habla de la alimentación saludable como tendencia de la modernidad y de los nuevos estilos de vida fitness que retoman alimentos orgánicos y naturales, basados en la teoría del mantenimiento saludable de nuestro cuerpo y por ende de su condición física.



Te sientes agotada, con tu cabeza resolviendo miles de asuntos a la vez, con trabajo represado y sin tiempo para consentirte, lo que necesitas es relajarte y conectarte contigo misma.  

Para ello, te traemos varias rutinas de bienestar para que puedas estabilizarte, conseguir armonía interior y salir de la rutina.

El corazón es uno de los órganos más importantes de nuestro cuerpo, sin sus latidos estaríamos fuera de este mundo.  Según la Organización Mundial para la Salud –OMS, más de 17,5 millones de personas mueren cada año por enfermedades cardiovasculares; siendo así la enfermedad con más muertes en el mundo y en nuestro país.

Iniciando el año siempre estamos comprometidos con metas y propósitos para cumplir y alcanzar nuevos sueños, pero con el pasar de los días, los podemos descuidar o dejarlos para luego.


Para que una dieta pueda considerarse balanceada debe contar con la ingesta de diversos tipos de nutrientes que permitan al organismo un adecuado funcionamiento, favorezcan la salud y la calidad de vida.

Dichos nutrientes son las proteínas, los carbohidratos o también llamados hidratos de carbono, las vitaminas, los minerales y el agua. Los podemos encontrar en su gran mayoría en las carnes, los vegetales, frutas, granos y lácteos. 


El deporte es tu mejor aliado tanto para la salud física como psíquica, numerosos estudios lo demuestran y permiten validar científicamente los diferentes beneficios que representa y más aún si viene acompañado de una  alimentación balanceada.


Practicar alguna actividad que implique exigirle a nuestro cuerpo un rendimiento debería ser parte primordial de nuestra vida desde muy pequeños, pero la realidad es otra pues cada vez es más común que reemplacemos este tipo de actividades por pasatiempos que impliquen menos esfuerzo.


Cuando los adultos pensamos en hacer ejercicio, inmediatamente pensamos en un gimnasio, en máquinas, en personas esculpiendo sus cuerpos con sus audífonos puestos para concentrarse mejor en su rutina, sin embargo, para nuestros pequeños significa saltar, correr, jugar, nadar o montar en bicicleta.